Cómo gestionar la ansiedad por coronavirus

La incertidumbre es un botón que de vez en cuando se presiona en nuestro cerebro y no siempre sabemos lidiar con esta sensación en circunstancias normales. Pero todo puede empeorar cuando hay situaciones sobrevenidas que no podemos controlar; por ejemplo, la pandemia.

La pandemia que generó la inesperada llegada del COVID-19 generó cambios de vida que nadie pudo prever y, por supuesto, esto genera ansiedad. No sabemos qué hacer ante todo lo que ocurre, nos sentimos mal y nos empezamos a desesperar.

No te preocupes, no estás sola. Es un sentimiento mundial y, aunque cada persona enfrenta la realidad de forma distinta, en este artículo hablaremos de las claves para gestionar la ansiedad generada por el coronavirus.

 

Aceptar, procesar  y seguir adelante

En principio, debemos entender que nuestra “nueva normalidad” es lo que viviremos de ahora en adelante. Después que aceptemos que, quizás, progresivamente iremos tomando nuestro ritmo de vida, todo irá encajando poco a poco.

De esta forma iremos procesando toda la información y nos ayudará a reducir los episodios de estrés. Debemos hacernos la idea de que no podemos controlar los efectos del coronavirus, pero sí podemos hacer todo lo posible por cuidarnos y a nuestros seres queridos.

No es fácil entrar en la realización de que la incertidumbre puede prologarse cada vez más, pero partiendo de ahí, podemos continuar con el día a día de una forma más planificada sin dejar de lado el tiempo de ocio y de diversión.

 

¿Qué podemos hacer para controlar la ansiedad?

Sentir ansiedad es normal y mucho más si es durante los períodos de cambio o incertidumbre. Generalmente cuando son situaciones que no podemos controlar, es cuando más sucede, pero nos mantiene alertas.

Pero si dejamos que se apodere de nuestros sentidos, no funcionaremos tan bien como quisiéramos. Pero, a continuación, hablaremos de los tips y de cómo gestionar la ansiedad por el coronavirus.

Evita la sobreinformación

Es entendible que queramos estar al tanto de lo que sucede, casi en tiempo real, pero no es sano estar sobrecargarnos de historias y noticias alarmantes. La idea es dosificar la información y filtrar rumores y mitos.

Evaluar nuestra conducta

Debemos ser conscientes de nuestras acciones y comportamientos para identificar qué es lo que nos afecta y, partiendo de esa base, podamos idear una estrategia que alivie nuestra ansiedad. Ya sea crear el hábito de leer o de meditar.

Vivir un día a la vez

No es que no está permitido preocuparse o que debamos vivir al límite del positivismo, simplemente tenemos que ir poco a poco asimilando la realidad sin darle tanto enfoque las preocupaciones. La idea es que disfrutemos y valoremos nuestra humanidad.

¡A cuidarse!

Debemos permitirnos reír, llorar, descansar una siesta, suficientes horas de sueño y, si estamos a gusto, podemos ejercitarnos un poco. Asimismo, evitar en la medida de los posible el consumo de alcohol y sustancias psicotrópicas.

Con la ayuda de profesionales, la meditación y el contacto (en casa o digitalmente) con nuestros seres queridos, podemos proteger nuestra salud mental.