Libera tensión muscular con el foam roller

Si no tenéis tiempo ni dinero para ir todas las semanas al fisioterapeuta, trabajar con el foam roller o rodillo de espuma será un método fácil y económico para liberar la tensión en puntos clave de tu cuerpo.

El foam roller permite ayudar a estirar antes y después de un entrenamiento y es una excelente herramienta de automasaje para aliviar contracturas, sobrecargas y dolores musculares.

Cómo sacarle partido al Foam Roller

El foam rolller es una técnica de recuperación muscular más populares por sus beneficios, consiste en hacer un auto masaje para liberar tensión en diferentes grupos musculares llamados puntos gatillo. Los puntos gatillos son una especie de “nudos” específicos que se producen en distintos tejidos del músculo. Se trata de aplicar presión sobre ellos con el rodillo para que el dolor minimice y se extienda a otras zonas alejadas de ese punto con el fin de relajar los tejidos musculares y su estructura.

El foam roller ayuda a la recuperación muscular y la flexibilidad del músculo y, ayuda también a mejorar vuestra movilidad dándole una mejor sensación de libertad. Con el foam roller lograreis eliminar contracturas, mejorar la elasticidad, aumentar la circulación sanguínea, reducir la retención de líquidos y corregir las malas posturas, ayudándoos a mantener la espalda sin tensión muscular.

Entre las zonas del cuerpo más propensas a acumular tensiones y que podemos aliviar con el foam roller son: cuello, hombros, trapecios, brazos, gemelos (especialmente indicado para ciclistas y runners), tibia, banda iliotibial (especialmente indicado para runners) y pies.

El foam roller es una herramienta muy empleada también en el método Pilates para fortalecer abdomen, glúteos y piernas y, en definitiva, mejorar la higiene postural.

 

¿Cómo realizar un automasaje con el Foam Roller?

La manera correcta de realizar el masaje con el foam roller sería colocándoos sobre la zona a trabajar y rodando suavemente sobre ella; ejerciendo mayor o menor fuerza con vuestro propio peso en función de cómo os vayáis sintiendo.

Esta técnica, por supuesto, no sustituye la experiencia de un fisioterapeuta o profesional especializado, por lo que no dudéis en acudir a ellos si os habéis lesionado o tenéis un dolor es intenso.